Lo confesó ante sus fieles antes de comunicársela oficialmente a las autoridades religiosas, quienes no ocultaron su malestar
CORDOBA. Mientras los vecinos de la localidad de Saturnino María Laspiur aún no se reponen del asombro, el Arzobispado de Córdoba analiza el caso del sacerdote que resolvió abandonar sus hábitos para casarse y tener hijos.
Lo curioso de la historia es que el propio cura, Víctor Hugo Casas, de38 años, le comunicó a los feligreses que se trataba de la última misa porque había decidido dejar el sacerdocio para formar una familia.
Una vez terminado el oficio religioso se quitó los hábitos y los depositó en el altar.
De allí, salió al exterior y conversó con la gente, comentando que se había enamorado de una joven de 26 años y que estaban dispuesto a contraer matrimonio.
En general, su actitud fue aceptada por la gente porque gozaba del aprecio de la comunidad.
La confesión del cura ante sus fieles la hizo antes de comunicársela oficialmente a las autoridades religiosas, quienes no ocultaron su malestar y estupor por lo ocurrido.
En días previos a formalizar su retiro, Casas hizo conocer sus intenciones a los feligreses de las otras iglesias en las que daba misa, en las pequeñas localidades vecinas de Colonia Prosperidad y Las Varas.
Después, Casas se entrevistó durante una hora con el obispo de San Francisco, Carlos Tissera, de quien dependía por razones de jurisdicción, y le notificó su determinación, dándole sus argumentos.
Tissera, al término del encuentro, manifestó su desazón por lo acontecido, pero aceptó las explicaciones que le dio Casas.
De la Corresponsalía en Córdoba
Fuente Diario Lanacion.com.ar