Estuvo cerca. Muy cerca Juan Martín del Potro de dar el gran batacazo ante Roger Federer. En un partido vibrante, con altísimas dosis de emoción, el suizo postergó el sueño del tandilense de estar en la final de Roland Garros. En 3 horas y 28 minutos, el N°2 se terminó imponiendo 3-6, 7-6 (2), 2-6, 6-1 y 6-4 y, el domingo, irá ante el sueco Robin Soderling -verdugo de Fernando González- por el único torneo de Grand Slam que le queda.
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Delpo dominó durante más de dos horas y parecía tener controlado al suizo, pero cuando ya no tenía más margen, apareció como un grande que es. Resurgió en el cuarto parcial y tomó control del partido.
El papel de Juan Martín fue más que digno. Sólo le faltó mantener la intensidad inicial por un lapso mayor de tiempo. Pero enfrente tuvo a uno de los mejores tenistas de todos los tiempos y, en una instancia como una semifinal de un Grand Slam, esos factores pesan.
Como se anticipaba en la previa, había que hacer todo a la perfección. Jugar la totalidad del match en el mejor nivel. Del Potro lo logró durante más de dos horas, hasta el comienzo del cuarto set, donde aún no había concedido su servicio.
Hasta ahí, el tandilense fue más que el suizo. Su tranquilidad, aplomo, contundencia y convicción sorprendieron a Federer en el inicio. Pero el N°2 y su ambición por llevarse el único Grand Slam que le falta -y alcanzar la marca de 14 torneos grandes de Pete Sampras- no se iban a rendir fácilmente. Un quiebre de serivicio, el primero en todo el match, le devolvió vida a un suizo desconocido.
El partido. Del Potro jugó más de dos horas seguidas a un altísimo nivel. Su comienzo fue ideal: firme desde el fondo de la cancha, quebró al inicio del partido y sacó muy bien. Golpeó de entrada con otro quiebre y el primer set a su favor.
En el segundo, las acciones se emparejaron al punto de no haber break-points. En el tie-break, sin embargo, fue el suizo quien apareció cuando debía y se llevó la definición por 7 a 2.
El tandilense, empero, siguió firme con su juego. Tomando la iniciativa desde el servicio -totalizó 14 aces y tuvo 73% de puntos ganados con el primer saque- y dominando con su derecha invertida, eclipsó al N°2 en el tercero en sólo 36 minutos. Hasta aquí, seguía sin ceder su servicio Juan Martín.
En el segundo game del cuarto set, Del Potro sacó break-point abajo y levantó su cuarto de todo el partido. Roger seguía sin poder quebrar (0 de 3). Pero, tras 148 minutos, apareció el verdadero Federer: quebró en el cuarto game y, a partir de allí, se escapó: se quedó tres veces consecutivas con elservicio del argentino y arrancó el set definitivo con un nuevo quiebre.
Del Potro amagaba con caerse en el último tramo: ya sus números había caído considereblamente (de un 56% de primeros servicios en los tres sets iniciales, cayó a un 43% en el quinto, donde sólo ganó el 29% de los segundos servicios). Un quiebre prematuro lo puso a Federer 3-1 arriba. Pero el argentino resurgió e igualó las acciones en tres juegos por lado.
En el séptimo game, Delpo perdió su saque con su quinta doble falta y lo dejó a Federer con el camino allanado. El suizo tuvo la presión de sacar 5-4 para cerrar el match y no dudó.
Las claves. Del Potro siguió al pie de la letra su estrategia: dominar con el saque y mover a Federer por el revés y definir con la derecha cruzada. Le dio resultado durante tres sets. La cabeza del suizo estuvo más fría en los momentos clave, su derecha apaerció sobre el final y supo absorber mejor la presión que el tandilense.
Por la historia. Roger Federer no sólo estará jugando un partido el domingo. Irá en busca de su primer título en Roland Garros, por el Grand Slam -los cuatro Majors- y la marca de 14 torneos grandes de Pete Sampras.
La gran final. La definición de Roland Garros 2009 será a las 9.30 (hora de la argentina). Televisa ESPN en vivo. Mañana, a la misma hora, se disputará la final femenina.
La Nación