El juez Federico Faggionato Márquez fijó para el 10 de junio la declaración indagatoria del primer candidato de Unión PRO, Francisco De Narváez, en el marco de la investigación que se lleva adelante por el tráfico de efedrina.
Así lo confirmaron a lanacion.com fuentes cercanas al empresario, que además ratificaron que De Narváez recusará al magistrado que lleva adelante la causa.
Sigue la polémica. La polémica y los cruces en torno a la indagatoria por el tráfico de efedrina no ceden. Néstor Kirchner le reclamó al empresario que tenga un “gesto cívico” y se presente ante el juez Federico Faggionato Márquez. Aníbal Fernández planteó que el empresario “se tiene que hacer cargo”. El candidato de Unión Pro ratificó que, si se confirma la intención del magistrado de indagarlo, lo recusará.
En ese sentido, Kirchner panteó: “De Narváez tendría que dar un ejemplo cívico y republicano como corresponde y presentarse”. Enseguida añadió: “Sería inédito y obsceno que se deje de administrar justicia porque hay elecciones”.
En rigor, De Narváez ya declaró ante Faggionato. A través de un escrito presentado hace varias semanas rechazó cualquier tipo de vinculación con Mario Segovia, conocido como “el rey de la efedrina”. Explicó que 379 empleados suyos usan aparatos Nextel a su nombre, lo que es una práctica común en las empresas. Agregó que el teléfono desde el que habrían partido las llamadas estaba asignado al casero de su estancia en Luján, Daniel Raúl Coronel. Y que éste afirmó no conocer ni a Segovia ni a Héctor Benítez (su alias), como tampoco haber hablado por teléfono con él en ninguna oportunidad.
“Bochorno”. Justamente a esta presentación aludió Fernández. “Presentó un escrito y una grabación familiar, casera. Es un bochorno presentar una cosa de esas características. Va a tener que presentarse en algún momento a dar explicaciones”, embistió en declaraciones a radio Del Plata.
Además, el ministro de Justicia se quejó por las denuncias de De Narváez respecto de la supuesta responsabilidad de la Casa Rosada en la citación judicial. “Ahora hay una vocación de presentar como que es el Gobierno o nuestro grupo político el que está intentando perjudicarlo [a De Narváez]“, planteó.
En el mismo sentido, añadió: “La preocupación nuestra es que nos quiera enrostrar a nosotros la responsabilidad o la provocación o la incentivación de lo que está sucediendo en este caso. Se tiene que hacer cargo de sus hechos”, lanzó.
Acusación y cruces. Faggionato Márquez indagaría a De Narváez porque sospecha que el empresario y candidato a diputado participaría de una asociación ilícita que, entre otros, integraría Segovia, procesado por el tráfico ilegal de ese precursor químico. La sospecha surgió a partir de cuatro llamadas a Segovia que se realizaron desde un teléfono Nextel a nombre de De Narváez, en 2006.
Al respecto, el líder de Unión Pro, Mauricio Macri, fue duro y contundente. En declaraciones a la prensa, calificó de “burda” a la decisión y señaló que “huele a maniobra del oficialismo”.
“Huele a maniobra del oficialismo, presionando al juez para que produzca noticias que conmuevan al electorado a pocos días de la elección”, expresó el jefe de gobierno porteño.
Tras encabezar una reunión del Gabinete porteño, Macri le pidió al ex presidente Néstor Kirchner que “se suspendan las agresiones y las maniobras raras”.
“Esta es la argentina que uno no quiere. La gente va a votar en contra de este tipo de manipulación”, manifestó.
En relación a la intención de voto en la provincia de Buenos Aires, opinó que “los indecisos están haciendo crecer con fuerza” a su partido.
Recusación. De Narváez, por su parte, apuntó contra el juez y contra el Gobierno. “Si se concreta [el llamado a indagatoria] lo voy a recusar. No hay ningún argumento, ninguna justificación para que lo haga”, planteó el primer candidato a diputado de Unión Pro en declaraciones a radio Continental.
En este contexto, se quejó por lo que llamó la “injerencia” de la Casa Rosada en la campaña. “Hay una injerencia desmedida por parte del kirchnerismo casi condicionando la actitud de muchos jueces”, denunció en obvia alusión a Faggionato, el juez federal de Zárate Campana que investiga la ruta del tráfico de efedrina en el país.
Denuncia. Tampoco Segovia se quedó callado y, por medio de su abogado Mariano Cúneo Libarona, presentó una denuncia contra Faggionato Márquez. Lo acusó de haberle ofrecido beneficiarlo en la causa y evitar que su padre y su cuñado fueran detenidos a cambio de implicar en el narcotráfico a De Narváez.
El magistrado negó las acusaciones. “Es la típica maniobra del narcotráfico para apartar al juez de la causa. Es una mentira, una falacia”, aseveró. El juez parece decidido a continuar su embestida contra De Narváez; fuentes de su juzgado deslizan que el testimonio que éste presentó ante la Justicia no era suficiente para erradicar las sospechas en su contra.
Contra los ruralistas
Kirchner volvió a cargar contra “algunos” dirigentes del sector, a los que acusó de haber tenido “acciones destituyentes”. Sostuvo que “el presidente de la Rural, Hugo Biolcati, hace muy bien en votar en contra nuestro, porque pensamos totalmente diferente”.
El ex presidente diferenció a las entidades rurales de los productores agropecuarios y manifestó: “Con muchos hablo permanentemente, más de lo que ellos [los dirigentes ruralistas] creen. En muchos casos están muy agradecidos, porque la situación que tenían en 2002 era de quiebra absoluta”.
La Nación