Miles de keniatas invadieron esta mañana las calles para celebrar la victoria de Barack Obama en las elecciones de Estados Unidos. Tal es la alegría, que el presidente de ese país africano, Mwai Kibaki, declaró hoy día de fiesta nacional.
El presidente Kibaki felicitó al presidente electo en Estados Unidos por su victoria y declaró el jueves como día de fiesta nacional en Kenia, para celebrar el “triunfo histórico”. “Este es un día memorable no sólo para Estados Unidos, sino también para Kenia”, dijo Kibaki. “El triunfo de Obama es también nuestro triunfo, por sus raíces keniatas”.
En Italia el ex primer ministro Massimo D’Alema, uno de los líderes del partido Democrático, dijo esta madrugada, durante una fiesta en Roma para celebrar la victoria de Obama: “Berlusconi quiere estar de acuerdo con él, pero el triunfo de Obama representa para una derrota para la cultura de nuestro jefe de gobierno que pertenece a otra época que concluye con la presidencia de Bush. Obama representa el fin de la época del dominio neoconservador y de la globalización salvaje. Es lo mejor que puede esperar nuestro país y toda la Unión Europea. Por eso festejamos”, concluyó D’Alema.
“Ahora todos están con Obama”, explica el editorialista Stefano Folli del diario empresario “Il Sole 24 Ore”. Folli recuerda que mientras el PD de Walter Veltroni y D’Alema “fueron pro Obama desde siempre”, mientras que la derecha italiana “lo apoya por oportunismo y se prepara para convivir con el presidente en el nombre de la realpolitik”.
Berlusconi, a través de varios colaboradores y el embajador italiano en Washington, ha enviado oportunamente varios mensajes de “simpatía y colaboración” al nuevo presidente. Folli sostiene que la táctica de Berlusconi es repetir la seducción con la que conquistó al laborista de centroizquierda Tony Blair, el premier británico que fue el más sólido aliado de Bush en la aventura militar en Irak.
El principal augurio al nuevo presidente de Estados Unidos del Vaticano es “Que Dios lo asista”. El portavoz del Papa, padre Federico Lombardi, dijo que la Santa Sede espera que Barack Obama se empeñe “en la promoción de la paz en el mundo, sirviendo en modo eficaz la justicia y el derecho”.
El Papa fue un gran aliado de Bush, que brindó hace unos meses al ex inquilino de la Casa Blanca una bienvenida íntima y afectuosa que no le dio a ningún otro gobernante de la Tierra. En abril, el presidente Bush recibió al Papa con honores extraordinarios, festejándole incluso el cumpleaños.
Hoy, el vocero de Benedicto XVI no se mostró igualmente afectuoso, pero dijo que esperaba que Obama sea “iluminado y asistido por Dios en su nueva grandísima responsabilidad”. Y agregó: “Esperamos que favorezca el crecimiento de la dignidad de la persona en el respeto de los valores humanos espirituales esenciales”.
Entusiasmo general en el mundo árabe por la victoria de Barack Obama, que no olvida que el segundo nombre del nuevo presidente norteamericano es Hussein y es hijo de un musulmán. Todavía es temprano, pero ya la prensa le otorga las primeras ovaciones en los títulos. La hoja electrónica panárabe Elaph afirma: “América es de Obama: ha comenzado el cambio”.
Miles de mensaje de felicitación en árabe están llegando a los diarios y a las redes satelitales árabes. “Al Qus al Arabi”, editado en Londres, recuerda al principal enemigo de los árabes en esta última década, el presidente norteamericano George Bush y exhulta por el triunfo de Obama “que puede ser el hombre de la paz”.
“El sueño es realidad, un presidente negro en la Casa Blanca”. “La historia comienza ahora”. “Millones de negros africanos festejan”, señalan otros titulares.
En Europa llueven los elogios y florecen las esperanzas de una colaboración estrecha con EE.UU., poniendo fin al unilateralismo de la era de George Bush.
En tanto, los 500 millones de europeos miembros de la Unión de 27 países habían sufragado simbólicamente con una gran mayoría por Barack Obama y estas preferencias se reflejaron esta mañana en una explosión de alegría y opiniones favorables al nuevo presidente.